Guías prácticas
Un cliente mío firmó su finiquito sin revisarlo. Le habían puesto 3.200 euros. Parecía una cantidad razonable. Tres semanas después, cuando lo revisamos juntos, vimos que le faltaban cuarenta y tantos días de vacaciones sin disfrutar, una parte de las pagas extra y que habían calculado mal los días trabajados en el último mes. La diferencia real era de casi 2.800 euros. Ya lo había firmado conforme.
Este tipo de situación se repite más de lo que debería. No siempre es mala fe por parte de la empresa: a veces es un error del departamento de RRHH, o un sistema de cálculo que no tiene en cuenta todas las variables. Pero el resultado es el mismo: el trabajador cobra menos de lo que le corresponde y, si ha firmado sin protestar, recuperarlo es muy difícil.
Así que antes de firmar cualquier finiquito, conviene entender qué es exactamente, qué tiene que incluir y cómo se calcula.
Esta es la confusión más habitual. Son dos cosas distintas. El finiquito es la liquidación de todo lo que la empresa te debe en el momento de cesar la relación laboral: el salario de los días que has trabajado y no has cobrado, las vacaciones que te has ganado y no has disfrutado, la parte proporcional de las pagas extra si no las percibes mensualmente prorrateadas. Es lo que te debían de antes, no el precio de tu despido.
La indemnización es algo diferente: es la compensación por la extinción del contrato, y solo corresponde en determinados tipos de despido o en ciertas situaciones. Puede venir en el mismo documento que el finiquito, o en documento separado, pero son conceptos distintos. Confundirlos es un error que cuesta dinero.
Si te despiden a mitad de mes, la empresa te debe el salario de los días que has trabajado en ese mes. La fórmula habitual es dividir el salario mensual bruto entre 30 y multiplicar por los días trabajados. Si tu salario es de 1.800 euros al mes y te despiden el día 17, te corresponden: 1.800 ÷ 30 × 17 = 1.020 euros.
Por cada mes trabajado en el año, generas 2,5 días de vacaciones (30 días al año). Si en el momento del despido tienes vacaciones acumuladas que no has disfrutado, la empresa tiene que pagártelas económicamente. La fórmula es la misma que para el salario: días de vacaciones × (salario mensual ÷ 30).
Aquí está uno de los errores más frecuentes: la empresa descuenta los días de vacaciones que ya disfrutaste, pero no calcula correctamente los que te quedaban. Si trabajaste cinco meses en el año y disfrutaste diez días de vacaciones, te quedan 2,5 días pendientes (5 meses × 2,5 días = 12,5 días menos los 10 disfrutados).
Si recibes pagas extra de forma separada (normalmente en junio y diciembre), tienes derecho a cobrar la parte proporcional de la que estás generando en el momento del despido. Si te despiden en septiembre, ya llevas tres meses generando la paga de Navidad: te corresponde 3/6 de esa paga, es decir, la mitad. Si tu paga extra equivale a un mes de salario (1.800 euros), te corresponden 900 euros por ese tramo.
Si tienes las pagas ya prorrateadas en tu nómina mensual —es decir, si en realidad cobras 14 pagas divididas en 12 mensualidades— este concepto ya está incluido en tu salario y no aparece por separado en el finiquito.
El error más frecuente que veo en los finiquitos es el cálculo de las vacaciones. Las empresas suelen calcular solo los días de un período y olvidar los arrastres del año anterior.
Imaginemos una trabajadora con estas condiciones: salario bruto mensual de 2.000 euros (sin prorrateo de extras), dos pagas extra anuales equivalentes a un sueldo mensual cada una, despido el 20 de junio, y 8 días de vacaciones pendientes de disfrutar.
| Concepto | Cálculo | Importe bruto |
|---|---|---|
| Salario días trabajados (20 días) | 2.000 ÷ 30 × 20 | 1.333,33 € |
| Vacaciones pendientes (8 días) | 2.000 ÷ 30 × 8 | 533,33 € |
| Paga extra de verano (6 meses) | 2.000 × (6/12) | 1.000,00 € |
| Paga extra de Navidad (6 meses) | 2.000 × (6/12) | 1.000,00 € |
| Total bruto finiquito | 3.866,66 € |
A este importe bruto se le aplican las retenciones de IRPF y la cotización a la Seguridad Social correspondiente, con lo que el importe neto será inferior. Pero esta es la base sobre la que tienes que comprobar si la empresa ha calculado bien.
Cuando la empresa te presenta el finiquito, suele pedirte que firmes. Y aquí la palabra importa mucho. Si firmas "conforme" o simplemente estampas tu firma sin añadir nada, estás reconociendo que ese documento refleja correctamente la liquidación de la relación laboral. Reclamar después se vuelve muy difícil.
Si no estás seguro de que el cálculo es correcto, escribe "no conforme" junto a tu firma, o simplemente no firmes ese día. Tienes derecho a pedir el documento, revisarlo con calma y firmarlo más adelante. La empresa no puede obligarte a firmar en ese momento, y si te retiene el pago del finiquito hasta que firmes conforme, está incurriendo en una práctica que puede denunciarse.
Un matiz importante: la firma de recibido del finiquito no es lo mismo que la firma conforme a la extinción del contrato. Puedes reconocer haber recibido el dinero sin aceptar que ese dinero es el correcto. Déjalo claro por escrito.
Primero: calcula tú mismo lo que te corresponde siguiendo los pasos anteriores. Segundo: contrasta con tu última nómina y con tu contrato. Tercero: si hay diferencias significativas, ponlo en conocimiento de un abogado laboralista antes de firmar nada. En muchos casos, con una reclamación amistosa bien documentada la empresa corrige el error sin necesidad de llegar a ningún procedimiento formal.
El plazo para reclamar cantidades del finiquito es de un año desde que se deberían haber abonado, que es diferente al plazo de 20 días para impugnar el despido. Son dos cosas distintas y los plazos no son intercambiables.
El Derecho laboral cambia. Esta guía refleja la normativa y jurisprudencia vigente en la fecha de publicación. Si tienes dudas sobre cómo aplica a tu caso concreto —o si algo ha podido cambiar desde entonces— la única respuesta fiable la da un abogado que conozca tu situación. Para eso estamos.
Si tienes dudas, cuéntame los detalles. Lo revisamos juntos.
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